miércoles, 29 de diciembre de 2010

Nubes y nubes de azúcar.


Bien es cierto que la vida, cuando menos te lo esperas... te obsequia o no, te suma o te resta, te da o te quita.
Ahora me ha tocado sumar, me ha obsequiado y, de momento, de manera fascinante.

De nuevo ese adictivo ajetreo de vuelos, bus, taxi, riesgo...y la otra cara de la moneda: distancia. Aún así pinta demasiado bien como para dejarlo pasar.


Volvamos a probar el agua, a tantear la superficie, echar un vistazo a la profundidad de la piscina y si todo va bien...me tiraré y me daré un rico baño.


Entre nicotina escondida, sexo en nueva york de fondo y algo de inspiración frente a mi Mac vuelvo a escribir sobre esta temática tan compleja, las relaciones.


Al menos en este mismo momento, me siento muy privilegiado con los obsequios que me da la vida, caminando y volando por Valladolid-Madrid-Valencia entre nubes de azúcar...

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